salsinmiedo

El feminicidio epicentro de Nuestra historia

Advertisements

El atractivo del acto migratorio, cuyo motor suele ser la búsqueda de mejores oportunidades y calidad de vida, se desvanece con mayor fuerza cada día. Y no se trata únicamente de los peligros y miedos asociados a la transición, sino más bien a los engaños y vacíos legales que abundan en los países de acogida. ¿Cómo nos atrevemos, a través de tratados internacionales e invitaciones diplomáticas (y ni hablar del efecto de los medios de comunicación y entretenimiento) a presumir seguridad laboral, alimenticia, educativa e incluso física si un número importante de grandes potencias carece de legislaciones reales y proyectos a largo plazo para con los que por suerte o voluntad allí nacieron? Es un tema arduo y mucho más complejo de lo que alcanzaré a exteriorizar, sin embargo me parece justo su mención en este espacio, y como he rescatado en el pasado, me limitaré al tema que aquí nos ocupa.

Es un hecho que la violencia de género institucional es explícita y se agudiza en gran parte de los países de origen de las personas en búsqueda de asilo. E inimaginable ha de ser el sufrimiento de quienes sacrifican absolutamente todo sin garantía de una mínima posibilidad de sobrevivencia. Sin embargo, considero tanto más despreciable observar la decadencia de la política, los partidos y toda la maquinaria de poder de los países receptores.

A pesar de que en el país que crecí emergen colectivos excelentemente coherentes como La Colectiva Feminista en Construcción, la tasa de feminicidios en las pocas semanas que ha visto el 2019 resulta vergonzoso. Hablamos de 23 mujeres, víctimas de uno de los actos de odio más perversos de la historia. En Argentina el Ministerio de Seguridad, la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio Público Fiscal han acordado colaborar en la medición de feminicidios en el país. Decisión que se tomó a raíz de las alarmantes estadísticas de feminicidio en el 2018 (206 casos) y más aberrantes aún en el 2019, donde se registró uno por día durante el mes de enero. Feminicidio.net en España ha registrado 15 feminicidios en lo que va de año, ocho de estos perpetrados por la pareja sentimental de la víctima y tres por algún otro miembro de su familia inmediata. Termino este triste relato de engañosas fachadas con la desconcertante nominación de Shannon Lee Goessling como secretaria de la Oficina sobre Violencia Contra la Mujer, en los EEUU. No solo porque carece de la experiencia mínima necesaria para este cargo sino que además su record como fiscal de distrito revela su desempeño en acciones legales homofóbicas, xenofóbicas y alarmantemente fanáticas en el tema religioso. Entre estas, el apoyo a la prohibición de las uniones de personas del mismo sexo, la abogacía por leyes laxas frente a la tenencia de armas y una interesante demanda al gobernador de Alabama por ofrecer el examen para obtención de licencia de conducir en idiomas distintos al inglés. Debemos preguntarnos a cuantas de nosotras verdaderamente nos representaría en su cargo. Pero qué podríamos esperar de un gobierno que promueve que “el estilo de vida pervertido de los homosexuales es responsable de la crisis del SIDA de la década de 1990”, palabras del actual jefe del gabinete del vicepresidente, y ni hablar de los cantantes y servidores públicos que a pesar de contundente evidencia en su contra siguen siendo consentidos por millones de fieles seguidores. En una próxima ocasión profundizaré la situación en el país que hoy me acoge, pues me resulta abrumador e insensible en este momento.

Debemos de resistir la tentación de hablar de este acto repugnante de violencia como uno propio de ciertas culturas, clases sociales y capacidades adquisitivas. Las víctimas no tienen en común un origen, sino más bien una inherente vulnerabilidad que se reduce a su identidad de género. Seamos lo suficientemente sensatas(os) para reconocer que tanto los países que expulsan a sus mujeres como los países que reciben oleadas de mujeres desplazadas, continúan omitiendo las estadísticas, desprotegidos de órganos responsables, y sobre todo perpetuando la normalización de la violencia e inequidad de género.

Les comparto una importante entrevista a Raquel Willis, la nueva editora ejecutiva de la revista estadounidense Out, como prólogo a este Mes de la Historia de la Mujer, para invocar a las mujeres que con demasiada frecuencia son excluidas de la historia.

Advertisements

Advertisements